A Manuel del Palacio
Manuel del corazón: hoy diecinueve
tu soneto recibo -te lo juro-
y, a la verdad, me pones en apuro,
porque mi musa contestarte debe
Te diré, por lo tanto, siendo breve,
que con el Paje me pareces duro,
pues es humilde y vergonzoso y puro
y nada malo a cometer se atreve.
Si ves brillar sin sombras el reflejo
de su virtud y raras perfecciones,
¿por qué le ofendes con tan mal consejo?
¿En qué fundas tus locas prevenciones?
¡Es que envidias acaso, como viejo,
la fortuna de amor que le supones!