A Mercedes

By Felipe Pardo y Aliaga

Virgen, de puras vírgenes ejemplo,

flor delicada entre escogidas flores,

óyeme grata, si al cantar de amores,

la ya olvidada lira no destemplo.

Cuando escucho tu voz, cuando contemplo

de tus ojos los lánguidos fulgores

que rebelan un alma, encantadores,

de la dulzura y la inocencia templo;

es cuando a ti, Mercedes, sólo admiro,

sólo tú endulzas mi destino adusto,

sólo vivo por ti, por ti suspiro.

Y mi amor te declaro, porque es justo

que la beldad que lo inspiró, lo sepa

Pero no se lo digas a la Pepa