A mi amada

By Gabriel de la Concepción (Plácido) Valdés

Mira, mi bien, cuán mustia y deshojada

está con el color aquella rosa

que ayer brillante, fresca y olorosa,

puse en tu blanca mano perfumada

Dentro de poco tornárase en nada:

No verás en el mundo alguna cosa

que a mudanza feliz o dolorosa

no se encuentre sujeta u obligada

Sigue a las tempestades la bonanza,

siguen al gusto el tedio y las tristeza;

mas perdona que tenga desconfianza

y dude de tu amor y tu terneza,

que habiendo en todo el mundo tal mudanza

¿Sólo en tu corazón habrá firmeza?