A mi amigo D. Antonio Almendros Aguilar en sus días

By Bernardo López García

Mueran De Italia en el jardín riente

del déspota opresor los escuadrones,

y alce la libertad rojos pendones

del Apenino en la nevada frente;

desgarre el mar su vuelo transparente;

muera el mundo en su lecho de ilusiones;

nada me importa a mí, que en dulces sones

anhelo saludarte blandamente

Que en este charco mísero y profundo

que cruza el alma orlada de dolores,

la amistad es del bien árbol fecundo

Deja, pues, que siguiendo sus fulgores

desprecie las borrascas de este mundo,

y a ti dedique mis marchitas flores.