A mi esposa

By José Fornaris

Del ancho Cauto en la riscosa orilla

sentado lloro mi perdida gloria;

sobre sus aguas se desliza y brilla

una lágrima fiel de mi memoria

Del Bayamo entre mirto y maravilla,

lloran también mi deplorable historia

y bañan una cándida mejilla,

lágrimas tristes, del amor victoria.

Cuando confundan su corriente pura

y mezclen ambas lágrimas los ríos,

correrán a una misma sepultura;

así, ojalá que los despojos míos,

se mezclen en la tumba silenciosa,

con los despojos de mi dulce esposa.