A mi esposa

By José María Heredia

Cuando en mis venas férvidas ardía

la fiera juventud, en mis canciones

el tormentoso afán de mis pasiones

con dolorosas lágrimas vertía

Hoy a ti las dedico, esposa mía,

cuando el amor más libre de ilusiones,

inflama nuestros puros corazones,

y sereno y de paz me luce el día.

Así perdido en turbulentos mares

mísero navegante al cielo implora,

cuando le aqueja la tormenta grave;

y del naufragio libre, en los altares

consagra fiel a la deidad que adora

las húmedas reliquias de su nave