A mi patria

By Eduardo Peralta

Hija hermosa, ilusión de mis abuelos,

blanca flor en las olas transportada,

yo te amo en tus hijos retratada,

en tus campos, ciudades y en tus cielos.

Son tu riqueza inagotables suelos,

es tu fuerza la escuela y no la espada,

tu palacio es la hacienda cultivada

en que riegan diamantes los riachuelos.

Diste tú a Colón sus aguas puras

que apagaron su sed; y de tu frente

duro ceño borraron de amarguras

El te dio, dulce Patria, por presente

Nombre, Sangre, Lenguaje y Fe Sagrada;

¡te hizo rica al nacer de su mirada!