A MI REINA

By Jesús Balmori

María: Tú dormías dulce y serenamente

En tu lecho de plumas y flores perfumadas,

Porque eres la encantada, bellísima durmiente,

¡Que suspira en el oro de los cuentos de hadas!

El dragón de la gloria con sus ganas hirientes

Y sus alas de fuego velaba tus sonrisas,

Y por no despertarte se callaban las fuentes,

[Se callaban los pájaros, se callaban las brisas!

Para llegar a tí, yo desnudé el acero

De mis épicos versos. Soñador y altanero

Traspasé el corazón de la fiera gloriosa,

Y al rendirla a mis pies en la hermosa aventura

Alcé sobre ella un trono digno de tu hermosura,

¡Mientras sobre mi pecho se encendía una rosa!