A mi Sra. Dª Dolores Perinat de Pacheco, ¡lo que puede el tiempo!
Volviome loco una mujer hermosa
diez lustros ha: lloré, seguí su huella,
vi el soberano bien cifrado en ella,
y ensalcé su beldad en verso, en prosa
Dije que sus mejillas a la rosa
prestaron su carmín; que no tan bella
fue la madre de Amor, llamela estrella,
cielo, sol, querubín, arcángel, diosa
¡Mas hoy que diferencia, cara amiga!
¡Tanto pueden los años! ¡Ay! perdona
que tan amarga sequedad te diga:
siempre que veo tu gentil persona
exclamo, cuando más, ¡Dios te bendiga!
y vuélvome tranquilo a mi poltrona