A Murillo
By Mario Méndez
¡Siglo el tuyo cruel! Rayo del cielo,
ahogado por jirón de niebla oscura,
tu espíritu cruzó la tierra impura
en un signo de barbaries bajo el duelo;
del humo de las piras tras el velo
cubrió Dios por no verle, su faz pura,
y en su infinito amor a la criatura
otra vez en tus cuadros bajó al suelo.
Tu Siglo mata, mientras mueres triste,
el alma en Dios, el corazón en calma,
bendiciendo el calvario que subiste.
Y amando el Arte sin ansiar la palma,
del dolor en las aras ofreciste
la purísima hostia de tu alma