A Nactalia – II

By Sebastián Alfredo de Morales

Brilla otra vez la Primavera hermosa,

y aquellas plantas para ti sembradas

han vuelto a florecer engalanadas

perfumando mi estancia silenciosa;

humo fue nuestra dicha veleidosa;

aquellas horas del placer gozadas,

vuelven, en duro torcedor trocadas,

y hondo silencio en nuestro hogar reposa.

Es sueño todo en este mundo vano,

mansión doliente de humanal locura;

el sol que ayer nos deslumbró lozano,

hoy nos luce entre aciaga desventura,

secas del alma las risueñas flores,

sin familia, sin patria, y sin amores.