A Némesis

By Amado Nervo

Tu brazo en el pesar me precipita,

me robas cuanto el alma me recrea,

y casi nada tengo: flor que orea

tu aliento de simún, se me marchita

Pero crece mi fe junto a mi cuita,

y digo como el Justo de Idumea:

Así lo quiere Dios, ¡bendita sea!

El Señor me lo da Él me lo quita.

Que medre tu furor, nada me importa:

pues todo en Aquel que me conforta,

y me resigno al duelo que me mata.

Porque, roja visión en noche oscura,

Cristo va por mi vía de amargura

agitando su túnica escarlata.