A Nérida cantando

By José Cornelio Díaz

Bella Nérida, cuando a Filis cantas

que al Anacreón ibero inmortaliza

se turba el pecho, el alma se electriza

a Dioses y hombres con tu voz encantas;

Las piedras sienten, muévense las plantas,

el blando ruiseñor oye, y se hechiza,

y a quien amor suavísimo esclaviza

al duro trance del partir trasplantas

De la dulce tristeza conmovido,

se eleva a las mansiones eternales

el corazón, de un númen poseído;

que solo de las arpas celestiales

tan bello tono fuera producido

para encantar oídos divinales