A Nuestra Señora de los Dolores

By Marqués de Cabriñana

Y miras a Jesús, Virgen María!

Y latiendo tu pecho de quebranto

a mares viertes congojoso llanto

y aun brama de furor la turna impía!

¡Y goza contemplando su agonía,

y no se abate de mortal espanto!

¡Y al ver la pena en tu semblante santo

su alma a la piedad se ostenta fría!

¿Mas, quién, ¡María! brindará consuelo

a la honda angustia que en tu ser impera,

si ella cubre a la vez de luto el cielo?

¡Y es tan ardiente y tan profunda y fiera,

que si al mundo asaltase tanto duelo,

roto en pedazos con fragor muriera!