A Núñez de Arce en su coronación – I

By Manuel Reina

Un genio ardiente, un alma vengadora

reclama ya la universal conciencia:

brilla el cinismo, triunfa la licencia,

y la maldad se yergue vanidosa.

Falta un genio de voz atronadora

que maldiga del mundo y la imprudencia,

reduzca al ambicioso a la impotencia

y arranque tanta máscara traidora

Un genio, sí, de frente inmaculada

que convierta su pluma de diamante

en látigo de fuego o recia espada;

y que ostente en su espíritu radiante

de Tácito, la cólera sagrada

y el estro airado del terrible Dante