A Olga Aguilar

By Antonio Zerolo Herrera

Alta, rubia, gentil, ojos de cielo,

-de esos ojos que matan dulcemente-;

formando la corona de su frente

doradas hebras de sedoso pelo

Llegó a las urnas, levantóse el velo,

y al verla tan hermosa y sonriente

unánimes votaron con la gente

todas las flores del canario suelo

Imagen de belleza peregrina

que circunda del triunfo la aureola,

es modelo de gracia femenina;

y arde en sus venas, como hirviente ola

de fuego de pasión, mezcla divina

de la sangre francesa y española