A Polixena

By Agustín Tejada Páez

De oro y crespo sutil rubia melena

a la mano revuelve Pirro airado,

y el brazo y el estoque en alto alzado,

amenaza con muerte a Polixena

Ella, más de valor que de ansia llena,

el bello rostro en lágrimas bañado,

los Dioses llama, el templo ha resonado

volviéndole los ecos a su pena

«Engañaste, le dice, si pensares

que al alma fiera de tu padre agrada

ofrenda tan mortal, tan limpio hecho

Que si víctima soy en tus altares,

tu padre matas con tu misma espada,

porque siempre vivió dentro en mi pecho »