A Rafael María Mendive

By José Fornaris

Si con arpa dulcísima y quejosa

de un éxtasis de amor al tierno halago

canto a la margen del dormido lago,

la blanca espuma y la corriente undosa;

si de infelice virgen pudorosa

lloró la angustia y el destino aciago,

si el mal acerbo y horroroso estrago

lamentó de la patria dolorosa;

si enalteció con númen sin mancilla

y firme corazón y aliento libre,

cuanto al mundo sublima y hermosea,

y en las almas sencillas late y brilla;

su voz bajo este cielo siempre vibre,

y eterno de su musa el canto sea.