A Rey de Artieda

By Miguel Ribellas y de Villanoua

Al que en estado humilde se entretiene,

y al que por gradas llega a ser Monarca,

iguala lo que llaman hado, y Parca,

como ejecute el uno y otro ordene.

Pero aquella que a dar lo justo viene,

cuya memoria mil siglos abarca,

eterniza por letras a Petrarca

y al Cid, porque en valor igual no tiene.

Justamente, señor, y amigo caro,

con el rumor que mueve y el estruendo

la que el silencio de la Parca ataja,

contra su gran poder tenéis reparo,

pues el valor al Cid le vais siguiendo,

y espero que a Petrarca haréis ventaja.