A RIZAL

By Fernando María Guerrero

No has muerto, no. Tu espíritu sublime

Que no manchó la infamia del tirano»

En el alma del pueblo soberano

Con Ígneos rasgos su entereza Imprime.

Palpita en nuestras auras, late y gime

Hasta la entraña azul del Océano,

Y fulgura en la frente del anciano

Alienta al niño, a la mujer redime.

No has muerto, no. La gloria es tu destino;

Tu corona, los fuegos de la aurora,

Y tu inviolable altar nuestra conciencia.

¡No! ¡El germen que sembraste en el camino

Donde cayó la sangre redentora,

Ya es el árbol de nuestra independencia!