A RIZAL

By Manuel Bernabé

Fuiste pincel, fuiste buril divino,

y fué tu lengua un órgano cantante

que recorrió la escala de diamante

de veinte idiomas de armonioso trino.

Fuiste escalpelo que con grande tino

instauraba salud a cada instante,

y tu vida, modelo de estudiante,

dejó abierto a la luz nuestro camino.

Pero, sabio y artista, no te adoro:

te glorifico por tu libro de oro

que rompió yugos demoliendo imperios:

Así tu gloria al Porvenir se enlaza...

¿Oyes? Son las campanas de la Raza

que resuenan en ambos hemisferios.