A Rossini

By Jacinto Labaila

El que llenó la tierra de armonía,

alción divino, que con raudo vuelo

desde las hondas simas de este suelo

hasta el cielo las alas extendía;

el que a la Europa culta embebecía

con alto numen, que aspiro en el cielo,

hoy es cadáver, que con torpe anhelo,

oculta el polvo de la tumba fría

No es un mortal el que la losa encubre;

es un genio, y el genio no perece,

del mundo vive siempre en la memoria:

Sobre la tierra que a Rossini cubre,

con luminar eterno resplandece

el sol inapagable de su gloria