A San Isidro

By Juan Córdoba y Campofrío

Los campos de Madrid, Isidro santo,

labra cantando a Dios humildemente,

tal, que del cielo abriéndose el Oriente,

Ángeles bajan a entonar su canto.

Y si la fe causara al cielo espanto,

espantado creyera, que pendiente

de fe tan grande despachó obediente

a sus manos ayuda, gozo al llanto

Los Ángeles de hoy son labradores

del suelo, como Isidro en este día

labrador celestial por atributo

Huellen sus plantas celestiales flores,

y triunfe, pues labró con alegría,

sembrando aquí sus lágrimas, el fruto.