A San Isidro

By Nicolás Prado y Ribera

Los campos de Madrid, Isidro santo,

agricultor labró, siendo ayudado

de Angélico favor, bien que enviado

del que al sabio Cherub le causa espanto

En éxtasis suspenso admira el canto,

casi en nueva región, del coro alado,

surcos imprimen con el corvo arado

oficiosos los Ángeles en tanto

¿Quién mereció tener tal compañía,

que hiciese el campo soberano cielo,

ni la gloria le diese tal tributo?

Isidro, que en la excelsa Monarquía

goza de sus trabajos y su celo,

sembrando aquí sus lágrimas, el fruto