A San Isidro

By Pedro Calderón Riaño

Los campos de Madrid, Isidro santo,

emulación divina son del cielo,

pues humildes los Ángeles su suelo

tanto celebran y veneran tanto

Celestes labradores son en cuanto

con amorosa voz, con santo celo

enviáis en Angélico consuelo

dulce oración, que fertiliza el llanto

Dichoso Agricultor, en quien se encierra

cosecha de tan fértiles despojos,

que divino y humano os da tributo

No receléis el fruto de la tierra,

pues cogerán del cielo vuestros ojos,

sembrando aquí sus lágrima , el fruto.