A San Isidro

By Tomás Córdoba y Contreras

Los campos de Madrid, Isidro santo,

cielos son ya, no Elíseos fabulosos

si arados por los Ángeles hermosos,

en tanto que oráis vos, producen tanto.

Con el piadoso humor de vuestro llanto,

tiernos de amor afectos fervorosos,

si estériles han sido, ya copiosos

por vos admirarán con nuevo espanto

Mas no es mucho causar estos efectos

lágrimas y oración, porque han podido

al Señor de los cielos absoluto

Unir a un alma, y entre los perfectos

Isidro lo alcanzó, y ha merecido,

sembrando aquí sus lágrimas, el fruto