A San Isidro

By Doctor Campezo

Los campos de Madrid, Isidro santo,

son heredad de Dios, su tierra cielo,

pues cuando contempláis, eran el suelo

espíritus divinos entretanto.

El labrador del cielo con su manto

os hace sombra por mayor consuelo,

no os cause la labor algún desvelo,

pues gloria cogeréis sembrando llanto

Surcad de Dios con la oración el pecho,

y los bellos cristales de los ojos

rindan aprisa por Madrid tributo.

Contentaréis a Dios, y satisfecho

triunfaréis de la gloria por despojos,

sembrando aquí sus lágrimas, el fruto