A San Isidro

By Domingo Barreto Mendoza

Los campos de Madrid, Isidro santo,

en Dios arrebatadas sus acciones,

fertiliza con llanto y oraciones,

rico cultor será quien siembra tanto.

Espíritus Angélicos en tanto

sustituyen sus rústicas pensiones,

dando al suelo y al cielo admiraciones,

y aun a la propia admiración espanto

Lágrimas siembra, y aunque es fértil suelo,

del surco nunca de su llanto enjuto

cosecha ofrece al celestial desvelo

En otras eras libra este tributo,

porque coger esperan en el cielo,

sembrando aquí sus lágrimas, el fruto.