A San Isidro

By Felipe Bernardo del Castillo

Los campos de Madrid, Isidro santo,

Ángeles aran, cuando tú arrobado,

estás con Dios y en Dios tan endiosado,

que el héroe labrador da al cielo espanto.

Angélicas cohortes entre tanto

a Iban por ti ministran tu cuidado,

cándidos bueyes, celestial arado,

el campo fructifican sacrosanto.

Aqueste Labrador orando alcanza

con lágrimas de gozo enternecido

labrarse para Dios, darse en tributo.

Las Ángeles que están en su labranza,

por cosecha del cielo le han cogido,

sembrando aquí sus lágrimas el fruto.