A San Juan Bautista, al haber sido precursor6
Hermosa, clara y celestial aurora,
que de la gracia el sol nos anunciaste,
cuando de bellas luces coronaste
los campos verdes que entapiza Flora;
ave del claro día anunciadora,
que cual ave los campos habitaste,
y al despuntar su luz tan bien cantaste
que tu voz le suspende y enamora;
de Cristo capitán, sagrada espada,
para saber el modo de la guerra
de Lucifer furioso y arrojado,
pues mostrando tu esfuerzo y valentía
siendo reconocido de la tierra,
quedaste, como espía, degollado.