A Santa Cordula

By Manuel Salinas y Lizana

Cordula, ¿qué es posible haber quedado

entre tantos millares con la vida?

Cordula, entre matanza tan crecida,

tú sola con la vida has escapado.

La espalda oprime al piélago esmaltado

virgíneo mar de sangre esclarecida,

¿y tú vive aun, cuando rendida

Ursula yace el cuerpo atravesado?

De aquí el temor, de allí el amor combate

sobre el amante corazón, adonde

la lucha, astillas crespas multiplica.

Vence al fin el amor en tal debate,

porque la que el temor cobarde esconde,

el amor atrevido la publica.