A Santa Rosa de Lima
Nace en provincia verde y espinosa,
tierno cogollo, apenas engendrado
entre las rosas, sol es ya del prado,
crepúsculo de olor, rayo de rosa.
De los llanos del alba apenas goza
cuando es del dueño singular cuidado,
temiendo, se la tronche el rudo arado
o se la aje mano artificiosa.
Mas ya que del cairel desaprisiona
la virgen niña, previniendo engaños,
la corta y pone en su guirnalda o zona
Así esta virgen tierna, en verdes años
cortó su autor, y puso en su corona:
¡oh, bien anticipados desengaños!