A Scévola

By Francisco Javier Balmaseda

Tiende la mano Scévola arrogante

sobre el carbón en ascua convertido,

y no exhala su boca ni un gemido,

ni oscurece una sombra su semblante.

Lleno de fuego el pecho palpitante,

a un combate glorioso decidido,

es un volcán que brota enfurecido

la hirviente lava de su ardor triunfante

Tiembla a su aspecto el mísero tirano,

y su futura suerte comprendiendo

cobarde rompe el cetro soberano,

y allí, entretanto, Scévola sonriendo

le muestra altivo su abrasada mano,

al monarca y al mundo confundiendo