A Scevola

By Merced Valdés Mendoza

Tiende la mano Scévola, arrogante,

sobre el carbón en ascuas convertido,

y no exhala su boca ni un gemido,

ni oscurece una sombra su semblante.

Lleno de fuego el pecho palpitante,

a un combate glorioso, decidido,

es un volcán que brota enfurecido

la hirviente lava de su amor triunfante

Tiembla a su aspecto el mísero tirano,

y su futura suerte comprendiendo

cobarde rompe el cetro soberano;

y allí entre tanto, Scévola, sonriendo,

le muestra altivo su abrasada mano,

al monarca, y al mundo confundiendo.