A un amante que deseaba olvidar mucho a una dama y

By Jerónimo de Cáncer y Velasco

Licio, no hay quien olvide de obstinado,

que aquel que se conoce bien rendido,

cuantas razones le buscó la olvido,

las encuentra de parte del cuidado.

De sanar le deseo porfiado

está llamando al mal adormecido,

y el que siempre recusa el pie oprimido,

no puede hallar el lazo descuidado

Aguarda a que el amor quiera librarte,

y pude ser que triunfes sin victoria,

sólo con que la fuerza no le impidas.

Tu yerras, Licio, el modo de curarte,

que para no inquietar a la memoria,

aun no te has de acordar de que te olvidas.