A un artista al abandonar su país

By Manuel del Palacio

¿Partes? ¡adiós! Del Sena turbulento

o del Arno feliz por la ribera,

dejas la patria que en tu edad primera

madre amorosa te enseñó su acento

Flotando quedan en le vago viento

los ecos de tu voz dulce o severa,

y el alma que tu canto conmoviera

lágrimas da otra vez al sentimiento

Tal es del genio la misión sublime;

de dichas y placer raudal fecundo,

las glorias canta, y las miserias gime:

lo quiere Dios en su saber profundo;

el mundo por el arte se redime,

y el arte tiene como patria el mundo.