A un cóndor enjaulado

By Clemente Althaus

Un tiempo, allá en el suelo americano,

rey te aclamó la voladora plebe,

y de los Andes la más alta nieve

atrás dejabas en tu vuelo ufano:

el espacio sin fin del aire vano

era tu imperio; mas en cárcel breve

hoy en vano tus alas alza y mueve

tu no perdido instinto soberano

¡Cuánto, al mirarte, oh cóndor, me apiadas

preso, y en suelo, como yo, extranjero!

Mas yo pronto a las playas adoradas

de mi dulce Perú tornar espero,

y tú, blanco curioso a las miradas,

ausente morirás y prisionero.