A un girasol

By Joaquín Arcadio Pagaza

Espejo de lealtad, flor admirable,

que inmoble y a la par en movimiento

saludando de Febo el nacimiento,

a su ocaso le sigues invariable.

Es tan fino tu amor inimitable,

que si envuelto en su manto ceniciento

esquivo se levanta y soñoliento,

a través le contemplas siempre amable

Si al amante Jesús, mi sol divino,

que me busca y me acecha enamorado,

como tú al luminar amara fino,

no me helaría al verlo disfrazado,

con capuz ingenioso y peregrino

esconderse de mí Sacramentado.