A un imbécil

By Vicente Colorado

Contigo estoy conforme cuando dices,

con más obstinación que perspicacia,

«¡se puede ser feliz!» tú, verbi gratia,

que eres el más feliz de los felices.

Mas penetrando bien en las raíces

de tu felicidad, con pertinacia

amará el desgraciado su desgracia,

si es que ve más allá de sus narices

Porque eres tú la prueba más patente

que puede revelarnos a qué precio

en el mundo es feliz la humana gente;

pues de mil casos, en los mil aprecio

que siendo la desgracia inteligente,

no hay un hombre feliz que no sea un necio