A un mal poeta

By Alonso de Castillo y Solorzano

Aquí yace un poeta tropezón,

de diferentes trovas trujamán,

oyolas el gran turco Solimán,

nueve veces cantar al zancarrón.

Atrevióse a pedir en Hellicón

la plaza de lacayo de Titán;

oyó la culta lengua en Popayán,

Nicaragua y las islas del Japón

Salió más erudito que el rocín

o caballo Pegaso, y fue gran bien

el aprender a coces su latín

Las Musas le han tratado con desdén,

nuevas veces pedía el malandrín,

hecho de tus jornadas palafrén.