A un mal poeta romántico
Escritor funeral; genio sin cena;
cantor de tumbas y demás horrores:
perpetuo cazador de ruiseñores;
espectro sin dinero y con melena.
Funerario conserje de la pena;
perseguidor de parcas y dolores;
Safo varón, que al recordar amores
quieres morir por abreviar la escena
Deja la muerte ya mas por si aspira
tu genio a abandonar la humana zona,
no busques árbol, ni cordel ni pira;
oye mi voz que la verdad abona;
ponte al cuello las cuerdas de tu lira,
y cuélgate después de tu persona.