A un poeta

By José Cornelio Díaz

Sublime bardo de la hermosa Antilla

cien veces a tu canto celebrado

frenó su curso el Almendar sagrado,

y sus ninfas danzaron en la orilla

Ya la sonora lira o la flautilla

agreste toques, dejas admirado

a quien te oye: la voz ya ha cesado

y el eco se deleita en repetilla

¿Y a quién el privilegio concedido

será de celebrarte; sino alcanza

del fuego que te inspira una centella?

Salve, gloria de Cuba: a ti cedido

es el honor, la eterna remembranza

entre los vates de mi patria bella