A un sujeto maltratado de un ministro

By Francisco Manuel de Melo

No es tiranía, Fabio, esa que emprende

e fiero monstruo que adorar solías,

cuando aspirante a más que idolatrías

hoy con tu mesma ceguedad se ofende

Ni el fuego que en el ánimo se enciende,

sobre quien arden esperanzas frías,

se paga del vapor, ni a los que envías

injustos votos, su altivez atiende

No por desgracia, por piedad lo cuenta;

¡O desprecio a más luces venerable,

padre del desengaño siempre justo!

Deja que siga lastimando el gusto,

y en lugar de aquel ídolo execrable

adora por tu ídolo tu afrenta.