A una bañista

By Adelardo López de Ayala

¡Quién fuera el mar, que enamorado espera

que tu cuerpo interrumpa su llanura

y rodear tu espléndida hermosura

de una abrazo y a un tiempo toda entera!

Si yo en sus aguas infundir pudiera

el alma ardiente que adorarte jura,

en muestra de mi amor y mi ventura

te alzara en triunfo a la celeste esfera

Y, al descender con mi tesoro, ufano,

convirtiendo la líquida montaña

en olas que anunciaran mi alegría.

En las rosas del reino lusitano,

y en África, en América, y Bretaña,

mi grito de placer resonaría.