A una beata de la circunstancia del soneto

By Gaspar de la Figuera

Por ser tan fea, a ser discreta vino

Lilí, que al huso, y rueca dijo nones,

Lilí, que nunca vio los Hilariones,

ayunar, ni acordarse de San Lino

Sólo anciano le agrada aquel Baquino,

dulce licor que alegra corazones,

fundando su salud en sus razones,

y en sus arrobos todo lo divino.

Lilí es en fin, la que de acompañante

a toda ociosa Dama sirve, y pasa

santamente su vida de vacante

La aguja cuando pasa, no traspasa,

porque tiene por vicio relevante,

hilar, hacer labor, y estarse en casa.