A una dama imperiosa

By Jaime Sánchez Romeralo

Has de saber que tuve una ocurrencia,

Inés, y pues conozco tu cordura,

de ella quisiera hacerte confidencia,

a ver que te parece por ventura.

Te he de decir, hablándote en conciencia,

que es cosa que la tengo por segura

¿Qué te la diga ya? No; ten paciencia:

ahora dicha sería prematura.

Sospecho que dirá cualquier bergante

que del pico me voy ¡Cuándo tan clara

mi conclusión está y tan a la vista!

Mas de calmar tu afán llegó el instante;

en lo que a decir voy, Inés, repara:

¿Verdad que soy un lindo sonetista?