A una dama (Torres y Villarroel)

By Diego de Torres y Villarroel

Nace el sol derramando su hermosura,

pero pronto en el mar busca el reposo,

¡oh condición instable de lo hermoso,

que en el cielo también tan poco dura!

Llega el estío, y el cristal apura

del arroyo que corre presuroso;

mas, ¿qué mucho, si el tiempo, codicioso

de sí mismo, tampoco se asegura?

Que hoy eres sol, cristal, ángel, aurora,

ni lo disputo, niego, ni lo extraño;

mas poco ha de durarte, bella Flora;

que el tiempo, con su curso y con su engaño,

ha de trocar la luz que hoy te adora

en sombras, en horror y en desengaño.