A una estrella

By Clemente Althaus

¡Cuán hondas melancólicas ideas

despiertas en el alma dolorida,

lejana estrella que, entre mil perdida,

cual ojo soñoliento pestañeas!

¿Por qué tu luz entre tan claras teas,

mis tristes ojos sin cesar convida?

¿Por qué lloro al mirarte? de mi vida

¡quizá la estrella misteriosa seas!

Si: tu sola, cual cirio de agonía,

alumbrabas la noche tenebrosa

en que este triste a padecer nacía:

¡Ay! que ya cedo al hado que me acosa:

y pronto tú, como mirada pía,

alumbrarás mi solitaria losa.