A una flor

By Manuel Acuña

Cuando tu broche apenas se entreabría

para aspirar la dicha y el contento,

¿te doblas ya y cansada y sin aliento

te entregas al dolor y a la agonía?

¿No ves acaso, que esa sombra impía

que ennegrece el azul del firmamento

nube es tan sólo que al soplar el viento,

te dejará de nuevo ver el día?

¡Resucita y levántate! Aún no llega

la hora de que en el fondo de tu broche

des cabida al pesar que te doblega

Injusto para el sol es tu reproche,

que esa sombra que pasa y que te ciega,

es una sombra, pero aún no es la noche.