A una ingrata

By Gabriel de la Concepción (Plácido) Valdés

Basta de amor: si un tiempo te quería

ya se acabó mi juvenil locura,

porque es, Celia, tu cándida hermosura

como la nieve, deslumbrante y fría

No encuentro en ti la extrema simpatía

que mi alma ardiente contemplar procura,

ni entre las sombras de la noche oscura,

ni a la espléndida faz del claro día

Amor no quiero como tú me amas,

sorda a los ayes, insensible al ruego;

quiero de mirtos adornar con ramas

un corazón que me idolatre ciego,

quiero besar a una deidad de llamas,

quiero abrazar a una mujer de fuego.